¿Cómo sacarle partido a los estilos de aprendizaje en el aula?

Es importante comprender qué es tener un estilo para aprender. “Los estilos de aprendizaje son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables, de cómo los alumnos perciben interacciones y responden a sus ambientes de aprendizaje”. Alonso, C. 1994

Otro aspecto relevante es considerar que los Estilos de Aprendizaje son: relativamente estables, pueden ser diferentes en diversas situaciones, son susceptibles a mejorarse y que si son tomados en cuenta, hacen más efectivo el aprendizaje.

En términos profesionales, no soy partidaria de aplicar test de Estilos de Aprendizaje a los estudiantes, creo que la clave está en variar. En nuestras aulas tendremos estudiantes con distintas características. Nunca tendremos un 100% de niños que compartan el mismo estilo para aprender. Por lo tanto, es importante que en la planificación mensual se intencionen variaciones metodológicas y didácticas. De este modo nos aseguramos que todos nuestros estudiantes tengan experiencias variadas, que no solo se ajustarán a sus propios estilos, sino que potenciará en ellos otros estilos diferentes.

Para que esto sea aplicable a las aulas, les entrego las siguientes recomendaciones para aplicar a la estructura de la clase.

INICIO DE LA CLASE

El inicio de la clase es el momento de enganche, de motivación al contenido, aquí se ponen en juego las vías de ingreso a la información: visual, auditivo y kinestésico. Para facilitar esto planifique al menos un inicio semanal que salga de lo común. Realice inicios que incluyan estas vías de ingreso en forma equilibrada durante el mes.  Cambie a los estudiantes de posición, lleve un material concreto, comience con alguna adivinanza, proyecte un video, realice una dinámica de grupo, invite a otro docente o a un apoderado a realizar el inicio.

DESARROLLO DE LA CLASE

El desarrollo de la clase es cuando se entrega el contenido duro y los estudiantes deben aplicar lo que van aprendiendo. Aquí se utilizan mucho los estilos de análisis de información, algunos estudiantes tienen a ser más teóricos, necesitan comprender de dónde viene el contenido, pero otros necesitan usarlo para darle un sentido. Es en este momento donde el cerebro de cada niño organiza la información en una forma particular.

En las actividades de desarrollo procure siempre moverse entre lo teórico y lo práctico. El fundamento teórico es requerido para darle sustento a lo que se aprende, pero también debe existir una parte práctica donde el alumno pueda experimentar, ejercitar y fijar el aprendizaje ya que de esta forma tendrá un significado más profundo, no olvide incluir elementos lúdicos.

Puede trabajar con guías de aprendizaje con distintos objetivos, de motivación, de profundización etc. Varíe la forma en que se presenta la información, comience algunas veces de lo general a lo particular y haga lo opuesto en otras oportunidades. Además, procure ordenar la información de maneras diferentes, donde el alumno vaya desde el concepto a la utilidad y viceversa, con un orden secuencial y también sin un orden específico, explicar paso a paso o la idea general, expresar opiniones razonadas y también emociones e impresiones con respecto al contenido, etc.

En este momento de la clase es importante incorporar metodologías diferentes de trabajo, moverse entre el trabajo individual, en pareja, en grupo, etc. Ya que esta también es una característica de los estilos de aprendizaje. Algunos estudiantes necesitan experimentar ciertas formas de trabajo donde se sienten más cómodos y aprenden mejor.

CIERRE DE LA CLASE

Este el momento donde la aplicación se luce y debemos darle la oportunidad de que los estudiantes se luzcan en la forma que les resulta más natural de hacerlo. En el cierre de la clase se debe evaluar y sintetizar el contenido. Siempre evaluar el objetivo que se planteó al inicio de la clase.

Esto lo podemos realizar de las siguientes maneras: a través de preguntas dirigidas, co-evaluación, auto evaluación, competencia en equipos, por filas, realizar un esquema de ideas, redactar todo lo que se recuerda validando el orden en que cada estudiante lo hace, crear en conjunto un mapa mental en la pizarra con el aporte de los estudiantes y la intervención del docente quien regula y corrige si se presentan errores conceptuales. Pueden escoger cómo representar lo que aprendieron, quizás un alumno quiere verbalizarlo, otro dibujarlo, otro quizás quiera explicar qué sensaciones tuvo con cierto contenido. En ocasiones, basta con usar las mismas preguntas que uno planificó para el cierre y usarlas en una competencia por filas para el entusiasmo aparezca y la clase cierre con el ánimo de los niños por el cielo. Mientras el estudiante demuestre lo que aprendió, la vía que escoja para hacerlo siempre será válida.

Fuente: https://www.grupoeducar.cl/noticia/sacarle-partido-los-estilos-aprendizaje-aula/”